Qué significa hacer el camino

El Camino de Santiago es una experiencia individual y a vez colectiva ya que puedes compartir experiencias.

Al mismo tiempo, desde Tee Travel sabemos que además, hacer el Camino puede tener muchos significados personales.

La peregrinación es una práctica devocional común a muchas  religiones. Es un viaje que se realiza para visitar un lugar santo. Pero con el tiempo, las formas de peregrinación han cambiado considerablemente desde sus orígenes cuando se realizaban esencialmente a pie.

Las peregrinaciones modernas tienen características únicas, que no se relacionan con la tradición sino con motivos más personales, como experiencias de vida, aventura o una forma distinta de hacer turismo.

¿Qué significa hoy el Camino de Santiago?

Simplificándolo mucho, se puede decir que es una experiencia única que se lleva a cabo siguiendo el camino que conduce a la tumba del Apóstol Santiago, recorrida desde finales del primer milenio hasta la fecha, por millones y millones de peregrinos.

Se recorre generalmente a pie, como una forma de conectarse con los antiguos peregrinos. Pero también  se puede hacer en bicicleta, a caballo, en coche, aunque es, obviamente, una experiencia diferente que tiene como meta Santiago de Compostela.

No se puede fijar cuál y cuánto camino recorrer: depende de donde se proviene y del tiempo a disposición.

No es competitiva: a nadie le importa cuántos kilómetros se recorren por día o en cuántos días se concluye: depende de la condición física individual, el carácter, los intereses, las expectativas que se tienen.

No hay etapas preestablecidas y por supuesto el acceso a la ruta es libre: no hay que pedir permiso, ni comunicar a nadie que se está realizando el Camino.

Es fácil de hacer porque está bien indicado y cada vez hay más instalaciones donde refrescarse y pasar la noche.

No es en absoluto peligroso: por el contrario, el camino se realiza en una comunidad de personas unidas por un fuerte lazo común: en España los peregrinos son «familia» desde hace siglos, y su presencia es aceptada con simpatía y amabilidad.

En definitiva, el Camino es una experiencia de vida que puede representar un momento importante, y nuevos caminos personales para recorrer.

¿El Camino solo o en grupo?

Camino en GrupoLa respuesta no es obvia y merece atención. En este sentido, no hay reglas absolutas válidas para todos los caminantes, veamos:

La compañía enriquece, porque en el camino se vive un microcosmos particular protegido, libre de estrés y agresión: de allí que las relaciones se desarrollan en un ambiente favorable. Hay mucho tiempo para hablar, y también para guardar silencio. Haciendo el Camino en compañía se tolera mejor la fatiga, se puede dar y recibir ayuda en las etapas más dificultosas.

Si se tiene un buen compañero de viaje, muy conocido, muy unido, con quien se comparte el interés por el Camino, con similares capacidades físicas, con quien puede ser honesto y expresar sin vacilar las propias necesidades, entonces la compañía está muy bien; de otra manera, será mucho mejor hacer el Camino en solitario: se evitan tensiones, malentendidos, no se deben hacer renuncias  y sacrificios, en definitiva, se es más libre. Estar solo permite seguir más fácilmente los ritmos internos, escuchar las voces interiores, cumplir mejor con las necesidades del cuerpo y la mente.

¿A qué edad?

No hay una edad privilegiada para hacer el Camino: el Camino es para todos, y los únicos requisitos son el deseo de hacerlo y una voluntad fuerte, no importando tanto la condición física. Es posible entonces, hacerlo a cualquier edad: cada quien, en función de su preparación y sus propias fuerzas, podrá hacer más o menos kilómetros al día. Lo importante es tener claro y reiterar que todos pueden hacer el Camino, sólo basta desearlo.

 

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