La Catedral de Santiago es el destino de millones de peregrinos y visitantes curiosos que se acercan a la ciudad de Santiago de Compostela para admirar hasta el último rincón de la ciudad, y como no, cada elemento histórico-artístico de la Catedral. Descubre que ver en la Catedral de Santiago, curiosidades, leyendas… y elementos escondidos y secretos de la Catedral.

La Catedral de Santiago

La Leyenda

que ver en la catedral de santiago

El «Pedrón»

La historia sitúa al Apóstol Santiago el Mayor como predicador en tierras de Hispania llegando hasta el noroeste peninsular. A su regreso a Jerusalén fue el primer apóstol decapitado convirtiéndose así en el primer mártir apostólico. Quisieron sus discípulos (Teodoro y Anastasio) que sus restos reposasen en el lugar más lejano que alcanzó con sus predicaciones convirtiendo Galicia, y más concretamente Santiago de Compostela, el lugar de su tumba. Pero su sepulcro cayó en el olvido hasta que entre los años 820 y 830 el ermitaño Pelayo divisó unas luces extrañas en aquel lugar. Este avisó al obispo de aquel entonces, Teodomiro, quien afirmó que esas luces (o estrellas) indicaban el sepulcro abandonado de Santiago. En el año 834, Alfonso II el Casto, rey del pequeño reino cristiano de Asturias (que englobaba Galicia), decidió peregrinar hasta la tumba para consagrar la modesta iglesia que se había construido en ese lugar. Y es aquí donde comienza la gran historia de la peregrinación a Santiago de Compostela.

En el año 874 el monarca asturiano Alfonso III el Magno también peregrina a Santiago. Observa que al llegar los peregrinos se quejan del mal estado de la basílica por lo que decide destruirla y levanta un nuevo templo consagrado en el año 899 que se convertiría en el más esplendoroso de la España cristiana de su tiempo.

La Catedral actual

La construcción de la monumental Catedral románica fue iniciada en 1075 por el obispo Diego Peláez. Posteriormente en 1100 con el arzobispo Diego Gelmírez las obras de la Catedral alcanzan su máximo esplendor, convirtiéndola en la muestra más valiosa de arte románico de la época y en el gran destino de peregrinación medieval.

La Catedral que puede visitar hoy el peregrino presenta una planta basilical de cruz latina con tres naves que permiten acceder al interior de la misma y obtener desde cada una de ellas una perspectiva diferente del templo. A continuación, empezamos por el exterior recorriendo sus puertas más simbólicas.

que ver en santiago

Catedral de Santiago

Exteriores de la Catedral de Santiago

Puerta de la Azabachería

Según el Códice Calixtino también se conocía como Puerta Francígena, puesto que en la época medieval era la puerta de entrada de los peregrinos del Camino Francés. Su nombre se debe a que en su entorno se situaban los talleres y puestos de venta de objetos jacobeos realizados con el azabache, mineral de intenso y brillante negro al que se le atribuía poderes casi mágicos. Esta puerta significaba la superación del pecado y en el interior le esperaba, después de un largo camino, el perdón. Fue reformada en el s. XVIII sustituyendo a la puerta románica que se encontraba en muy mal estado. En lo alto se ve la estatua de un Santiago peregrino acompañado de otros elementos de la cultura jacobea como las conchas y bordones.

Patrimonio de la Humanidad Santiago compostela

Plaza de Azabachería

Puerta Santa

Situada en la Plaza de A Quintana, esta puerta solo abre en años santos, es decir cada 6, 5, 6 y 11 años. El próximo Año Santo será el 2021. Alrededor del pequeño pórtico enrejado que da paso a la Puerta Santa propiamente dicha existen 24 figuras esculpidas. La más grande es Santiago vestido de peregrino mientras que las imágenes a su derecha e izquierda, también con indumentaria peregrina, son sus discípulos. Las demás figuras corresponden a personajes bíblicos que originalmente tenían una ubicación diferente a la actual. Son del año 1200 y su autor es el Maestro Mateo. Para alcanzar la indulgencia no es necesario atravesarla, pero cada Año Santo miles de peregrinos llegan a la plaza y hacen cola para acceder a la Catedral a través de ella.

Santiago jacobeo

Puerta Santa

Puerta de los Abades

En esta puerta se halla en la parte superior de la Plaza de A Quintana, de construcción sobria y que pasa inadvertida. Poca gente sabe que solo se abre también en años santos para dar salida a todos los peregrinos que se acercan a abrazar al Apóstol.

El peregrino escondido o la sombra del peregrino

sombra peregrino santiago

Sombra del peregrino

Casualidades de la vida han hecho que la instalación de un soporte de granito que funciona como toma de tierra de un pararrayos de la Catedral adquiera a la noche, y gracias a la iluminación de la Catedral, una sombra que recuerda, sin necesidad de mucha imaginación, la silueta de un peregrino con sombrero y bordón. Además, han surgido leyendas alrededor de esta sombra, como la historia de desamor entre el sacerdote y la monja. Se dice que bajo la Plaza de A Quintana existían unos pasadizos secretos que unen la Catedral con el Convento de San Paio y que cada noche el monje los cruzaba para ver a su amada. Los enamorados, cansados de la situación, habían decidido escapar, él la esperaría al anochecer en la plaza vestido de peregrino medieval. Pero la monja nunca apareció y el monje cada noche sale a plaza para esperarla.

Pórtico Real

torre berenguela catedral

Puerta de Platerías, Plaza de Platerías y Torre de la Berenguela

Esta puerta sostiene una fachada creada para mejorar la imagen de la Catedral en el siglo XVII. Actualmente es donde se encuentra la tienda de recuerdos de la Catedral. Sobre ella se encuentra la Torre del Reloj que une la Plaza de A Quintana con la de Platerías. Esta torre de 72 metros y conocida popularmente como la Torre de Berenguela puesto que su construcción – al menos su cuerpo inferior de estilo gótico – se debe a la época del arzobispo Berenguel de Landoire. La campana que hay situada en la torre también recibe ese nombre y fue sustituida en el año 1990 por una nueva realizada en Holanda, proceso que fue seguido por muchos santiagueses ya que generó una gran expectación. La campana antigua data de 1738 y hoy está expuesta en el claustro del museo de la Catedral.

La Puerta de Platerías

Tanto la puerta como la plaza deben su nombre a los diversos talleres de plateros que allí había establecidos ofreciendo recuerdos en plata con motivos jacobeos. Eran los souvenirs que los peregrinos portaban a sus lugares de origen y que a veces se hacían enterrar con ellos. La Catedral facilitaba esos negocios permitiendo establecer tiendas en su perímetro a la vez que intentaba controlar el negocio y la calidad de los objetos vendidos con los que allí se comerciaba. Hoy en día existen todavía tiendas que conservan esa tradición. Esta puerta sirve de entrada a los peregrinos que llegan de la Vía de la Plata y del Camino Portugués. Es de estilo románico, la única que se conserva de las tres originales que llegaron a existir.

Interior de la Catedral

El Pórtico de la Gloria

Detrás de la monumental fachada del Obradoiro, se levanta, el espectacular y reconocidísimo Pórtico de la Gloria. Está esculpido en granito gallego bajo la dirección del Maestro Mateo entre 1168 y 1188 y para muchos es el conjunto escultórico más importante del arte románico europeo. El pórtico escenifica el Juicio Final y se presenta a Jesús en el tímpano del arco central. Apóstoles, profetas, ángeles, monstruos y fieles, todo armonizado, representan la solemne escena donde los justos entran en la Gloria y los impíos se los llevan los demonios.

portico de la gloria

Pórtico de la Gloria de la Catedral

Este lugar fue el escenario de varios rituales que en el año 2008 fueron clausurados puesto que todo el conjunto reclamaba una protección especial. En la columna que sustenta el Cristo, en la piedra gris donde está esculpido el árbol de Jesé, se puede ver perfectamente la marca de millones de manos que a lo largo de la historia han realizado uno de los rituales que más ha practicado el peregrino a su llegada a la Catedral. Aunque no se conoce cuándo se originó ni su significado inicial, todo parece indicar que empezó a realizarse en los primeros tiempos del Pórtico. El significado podría estar relacionado con la antigua tradición religiosa de la imposición de manos o también pudo comenzar cuando los peregrinos recién llegados al templo, con gesto de sumisión a los pies de las estatuas de Santiago y Jesucristo, se ponían a rezar allí agotados, apoyándose con su mano, para recuperarse tanto de su cansancio físico como mental.

Son innumerables los detalles a destacar del Pórtico de la Gloria, pero sin duda la sonrisa de profeta Daniel es una de ella. Esta encantadora sonrisa es la más famosa del arte medieval puesto que se cree que pudo ser la primera en ser esculpida en piedra.

que ver en la catedral de santiago

Nave central de la Catedral

Otro de los rituales – quizás menos conocido por los peregrinos, pero sí por los locales y por toda la comunidad universitaria, puesto que Santiago ha sido y sigue siendo uno de los grandes centros universitarios españoles – era la de rozar la cabeza con el llamado “Santo dos Croques” una popular figura situada en el reverso del Pórtico. Esta estatua se cree que representa al Maestro Mateo que se redime ante el señor dándole gracias por la oportunidad de realizar esta gran obra. Este roce, que consistía en tres golpes en la frente del Maestro, le otorgaría sabiduría al que la realizaba; por ello era tan popular entre los estudiantes. Tampoco se conoce su origen, pero probablemente sea del siglo XX o no más allá de finales del XIX puesto que apenas hay documentación que hable de ello.

tumba apostol santiago

Sepulcro del Apóstol Santiago

Situados ya en la nave central, en el Altar Mayor y frente al Pórtico, se realiza el único rito que sobrevive en la actualidad: el abrazo al Apóstol. Es el más emocionante y el más antiguo ya que se realiza desde el siglo XIII. Para acceder a él es necesario recorrer el ambulatorio de la girola y subir por unas escaleras de piedra, dignas de prestarles atención y observar el desgaste que presentan después de haber sido recorridas por miles y miles de peregrinos. Estas escaleras nos acercan al camarín donde se encuentra la estatua, justo sobre la cripta que contiene las reliquias del apóstol.

que ver en la catedral de santiago

Abrazo a la figura del Apóstol en el Altar Mayor

La figura mira hacia la nave central y el peregrino lo abraza por la espalda compartiendo por unos segundos la misma visión del templo.

El camarín que permite el abrazo y que no interrumpe el culto fue realizado en el siglo XVIII y esta reforma barroca también afectó a la estatua puesto que la cubrieron, entre otras cosas, con una esclavina – una capa de plata llena de joyas – que fue necesario renovar en el 2004 debido al desgaste de los cientos de millones de abrazos que lleva recibidos el apóstol. La esclavina original puede contemplarse también en el museo de la Catedral.

Todo el interior de la Catedral de Santiago presenta diversas y ricas muestras de arte sacro de diferentes periodos. Podríamos hablar de muchas de ellas, pero destacamos algunas que pueden resultar más desconocidas o interesantes.

El Bordón de Santiago

Se guarda lo que se creen que son los restos de los bordones de Santiago y San Franco de Siena en un largo y estilizado relicario de bronce del s. XII que sobresale de la columna sur del crucero del altar mayor. Esta singular pieza que pasa bastante desapercibida entre los peregrinos, también contiene el bordón de un peregrino italiano, San Franco de Siena, que según la leyenda recuperó la vista en Santiago y en agradecimiento al apóstol dejó su bien más preciado, su bordón que lo acompañó durante todo su Camino. Antiguamente se realizaban rituales en él, puesto que al parecer el relicario tenía un pequeño agujero en la parte inferior que permitía a los peregrinos tocar los bordones y pedir también ahí indulgencias.

Los Concesionarios

De singular interés son los concesionarios en lenguas extranjeras, donde antiguamente confesaban los “lenguajeros” (del latín linguarium), sacerdotes procedentes de los mismos países que los peregrinos y que podían confesar en diversos idiomas. En la actualidad en dos de ellos se pueden leer las siguientes inscripciones: “Prol linguis germánica et hungarica” y “Prol linguis Itala et gálica”. Ambos confesonarios son del siglo XIX pero seguramente inspirados por otros anteriores.

El Botafumeiro

Bota fumeiro Catedral de Santiago

Bota Fumeiro

El famoso y gran incensario de la Catedral empezó a utilizarse en el siglo XIII. El nombre que recibe está relacionado con el gallego “bota fume” que quiere decir que echa humo y es un acto muy esperado y deseado por los peregrinos que llegan a Santiago. Funciona en las grandes celebraciones como el 25 de julio y a veces durante la misa del peregrino. Coge una gran velocidad (unos 68 km por hora) que recorre la nave norte y sur de la Catedral rozando casi la bóveda, o al menos eso parece. Pesa unos 53 kilos y está en movimiento unos cinco minutos. Los responsables de impulsar tan pesado instrumento reciben el nombre de “tabuleiros” (del latín thuribularii), portadores del incensario. Este hecho representaba no solo un símbolo de purificación espiritual, que se mantiene hoy en día, sino que también, en su momento, servía de limpieza puesto que también se utilizaba para ayudar a depurar el viciado ambiente que existía en el templo en periodos de gran afluencia peregrina.

El Códice Calixtinus

codice calixtino

Códice Calixtino

Representa la primera guía de las peregrinaciones que se conserva. Comienza a elaborarse en el año 1120 (s. XII) formado por 5 libros. En su quinto libro, que se atribuye al francés Aymeric Picaud, se describe la Catedral (aún en obras) y los Caminos de Santiago por Francia y Norte de España. En el año 2011 fue robado de la Catedral – pero afortunadamente un año después se recuperó- y con él, el brillo y la importancia de este documento que se encontraba en los archivos de la Catedral casi como un ejemplar más.

El altar Mayor

Se sitúa encima de donde descansan los restos del apóstol. En él se celebra la misa del peregrino cada día a las 12:00 horas, horario establecido en 1976 debido a la demanda por parte de los peregrinos. Fue realizado en el siglo XII con Gelmírez a cargo y en el año 1211 se enriquece con elementos como la estatua de Santiago.  Posteriormente el altar se fue enriqueciendo en distintas épocas hasta el resultado final que consiste en un gigantesco conjunto barroco con un baldaquino piramidal sostenido por columnas salomónicas y cuatros grandes santos. Arriba aparece Santiago a caballo y la estrella jacobea.

que ver en la catedral de Santiago

Altar Mayor

La riqueza artística de la Catedral se extiende por las más de 15 capillas que nos encontramos dentro de la Catedral. Una de las más conocidas es la Capilla de la Corticela que estaba separada de la Catedral hasta el s. XVIII (aún se puede observar por fuera) y que en el siglo XVIII fue unida por un corredor.

Y no podríamos entender la Catedral sin hablar de sus plazas que la rodean ya que han sido parte imprescindible de la evolución de la Catedral. De hecho, sus nombres están directamente relacionados con las actividades que en ellas se realizaban.

Las plazas de la Catedral de Santiago

La Plaza de la Inmaculada

santiago de compostela

San Martín Pinario

Conocida como la Plaza de Azabachería, situada al norte, también aparece como Plaza de las Cambias puesto que existía un primer hospital en esa zona que también actuaba como casa de cambio.  En ella se encuentra como ya hemos mencionado la Puerta de la Azabachería. En frente a ella se erige el Monasterio de San Martín Pinario, el segundo más grande de España, cuyo origen estuvo motivado por ser los primeros monjes en custodiar los restos del Apóstol.

La Plaza de la Quintana

Que ver en la Catedral de Santiago

Plaza de A Quintana

Está situada al este, se crea a partir del siglo XI para facilitar el tránsito pero durante siglos se dedicó a cementerio. Es por ello que circulan algunas leyendas y aún hoy en día se diferencia entre la parte de arriba y la de abajo de la plaza entre “quintana de vivos” y “quintana de mortos”. Sobresale la simplicidad del muro del Monasterio de San Paio de Antealtares, hoy convento de clausura, pero inicialmente acogía a los monjes responsables del culto del sepulcro. En su museo se conserva el primer altar dedicado a Santiago: una sencilla ara romana con inscripciones.

La Plaza de Las Platerías

Que ver en la Catedral de Santiago

Plaza de Platerias ©Turismo de Galicia

Al sur, recibe igualmente el nombre por la actividad que allí se llevaba a cabo, en este caso el negocio de los recuerdos en plata. Aquí se encuentra la nueva sede del Museo de las Peregrinaciones que recomendamos visitar para tener una visión más exacta del fenómeno y las dimensiones de la peregrinación.

Plaza del Obradoiro

Que ver el Santiago

Plaza del Obradoiro

Estas tres plazas eran el escenario por donde callejeaban los antiguos peregrinos que buscaban objetos que llevarse como recuerdo, así como alojamiento y comida. En la actualidad la plaza más concurrida es la Plaza del Obradoiro, situada al este y la más grande de toda la ciudad. Es ahí ahora donde se reúnen los peregrinos que llegan a Santiago parar celebrar su llegada e inmortalizar, al menos con una foto, ese feliz momento siempre con la impresionante fachada de la Catedral a sus espaldas.

El nombre de la plaza indica que era una zona de obrador (en gallego “obradoiro”), es decir de taller, en este caso de taller de piedra que servía para la construcción de la Catedral. La rodean tres edificios simbólicos: el “Colexio de San Xerome”, actual rectorado de la Universidad de Santiago; el “Pazo de Raxoi”, actual sede del ayuntamiento de la ciudad; y por último y el más destacado, el Parador de los Reyes Católicos del siglo XVI, antiguo hospital de peregrinos y construido ahí precisamente dada la proximidad con el templo.

Pero ninguno de estos edificios alcanza la notoriedad que alberga la Fachada del Obradoiro, fachada que se levantó para proteger al Pórtico de la Gloria principalmente y para mejorar la iluminación con un rosetón calado y con grandes zonas acristaladas que permiten la entrada de la luz natural en la nave mayor de la Catedral. A estas ventanas se les conoce como “los espejos” puesto que reflejan la luz del sol al atardecer y el efecto que crea es precisamente el de un espejo. La monumental fachada es obra de Fernando Casas Novoa y se terminó en año santo de 1750.

 Cubiertas de la Catedral

Cubiertas de la Catedral

Cubiertas de la Catedral

Se pueden visitar desde hace pocos años, previo pago, y ofrecen unas vistas singulares de la ciudad. Debido a la cómoda disposición de las lápidas de granito que conforman las cubiertas hace que el tránsito sea cómodo y nada peligroso por lo que numerosos documentos atestiguan que los peregrinos solían recorrerlas y realizar ritos como la quema de ropa bajo la «Cruz dos Farrapos». Una pequeña curiosidad, que se puede observar aún hoy en día, es la marca en la piedra de la vivienda que se construyó pegada a la torre de las campanas para el campanero y su familia. Esta modesta vivienda le permitía tener un acceso más rápido a las campanas y poder así desarrollar con mayor prontitud su tarea. Próximo a la casa el campanero plantó su propia huerta y construyó también un gallinero por lo que las gallinas podían campar a sus anchas en los tejados de la Catedral.

Esperamos que tras nuestro resumen sobre que ver en la Catedral de Santiago te ayuden para que disfrutes lo máximo de tu visita en Santiago de Compostela.

 

 

FUENTES:

Varela Jácome, B; Rodríguez González, A.  1991. Santiago de Compostela.Ed. Everest, S.A., León, España.

Manuel F. Rodríguez (Coord.). “Os ritos dos Peregrinos en Santiago” en A Catedral Oculta. Edit. Bolanda.

Xacopedia. Disponíble en línea: < www.xacopedia.com >

 

También te puede interesar: